Alas de Sangre, de Rebecca Yarros

“Alas de Sangre” es el primer libro de la saga Empíreo, escrita por Rebecca Yarros. Todo un fenómeno de la literatura fantástica moderna, “Alas de Sangre” presenta un mundo fantástico en el que Violet Sorrengail, una chica del mundo de Navarre, ingresa en el Colegio de Guerra Basgiath como jinete de dragón.

Convertido ya en un auténtico fenómeno como no se veía en décadas, “Alas de Sangre” es una de esas novelas que hace las delicias de todo amante de la literatura fantástica juvenil. Un mundo de fantasía de esos con mapa, divididos en provincias, un Colegio de Guerra, jinetes de dragón y un potencial romance son los ingredientes esenciales de esta novela, una mezcla segura, con la que es imposible fallar, y de la que se ven claras referencias a la literatura fantástica de hace quince años.

Porque “Alas de Sangre”, siendo una historia completamente original y novedosa, bebe de la influencia de sagas que triunfaron en su momento, creando una obra que cuenta con lo mejor de ellas, lo que, sumado a una trama amena y terriblemente interesante y adictiva, hace de ésta el éxito que ha sido.

La principal referencia de esta novela, una que el lector amante de la fantasía piensa inmediatamente tras ver de qué va “Alas de Sangre”, es sin duda “Eragon”, de la saga “El Legado”, la historia exponente en lo que a jinetes de dragón se refiere. “Alas de Sangre” da una vuelta de tuerca a este concepto, pero las ideas de conexión mental entre dragón y jinete y el hecho de que el dragón sólo pueda comunicarse con su jinete y de forma mental están tomadas tal cual de la obra de Christopher Paolini. ¡Si incluso los diálogos entre dragón y jinete aparecen también en cursiva!

Pero no sólo “Eragon” aparece referenciado en esta novela. La dinámica del cuadrante de los jinetes de dragón basada en la supervivencia, la fuerza física y la violencia recuerdan mucho también a la facción Osadía de “Divergente”, otra de las grandes sagas juveniles de hace ya algunos años. Igualmente, el hecho de que cada vez vayan siendo menos personas y las muertes ocurridas recuerda un poco a “Los Juegos del Hambre”.

Sin embargo, y a pesar de todas estas referencias, “Alas de Sangre” tiene un estilo tan propio y único que se logra desvincular totalmente de cualquier otra saga de fantasía. Y gran culpa de ello lo tiene tanto la temática y ambientación como la propia trama.

La situación de un reino fantástico, un enfrentamiento entre dragones y grifos, un Colegio de Guerra, jinetes de dragón y la continua sensación de peligro y alerta que se tiene durante toda la novela, sumado a esa amenaza constante de poder morir en cualquier momento, hacen de esta obra una historia trepidante. A pesar de que el lector sabe que evidentemente la protagonista no morirá, el interés recae en cómo logra sobrevivir en un ambiente tan hostil.

Igualmente, la narración de esta novela es amena y fácil de leer, lo que contribuye a ese ritmo entretenido y ágil. La lectura no se anda con rodeos, y se centra en lo interesante a la vez que encuentra un gran equilibrio con la explicación de la ambientación, de cómo funciona este mundo y las sensaciones de la protagonista.

Violet es un personaje que crea una gran conexión con los lectores. Su forma de ser, tan natural y cercana, hace que sea muy fácil conectar con ella. Podría ser perfectamente una amiga, alguien que conocemos, o sentirse identificado con ella el propio lector. Y esto se debe a que, dentro de su excepcionalidad, Violet es una persona bastante normal, con sus puntos fuertes y sus puntos débiles.

Violet no es un personaje fuerte físicamente, a pesar de que su fuerza va aumentando a lo largo de la lectura. Es inteligente, decidida y trabajadora, pero no de una manera extraordinaria de manera que pudiera ser irreal. Intenta pasar desapercibida a la vez que se mete en líos, no se muerde la lengua y presenta una personalidad de lo más divertida. Sin duda, es un personaje muy real que hace que los lectores empaticen muy bien con ella.

Por lo demás, el resto de personajes de esta novela son muy correctos. La madre de Violet, su hermana Mira, su amigo de la infancia Dain, sus compañeros como Rhiannon, o sus profesores son personajes bien perfilados, que, a pesar de ser secundarios, presentan personalidades definidas. Sin embargo, hay uno de ellos que, si bien no es el protagonista, tiene mucha más importancia en la historia que los demás.

Xaden Riorson es el Kirtash, el Edward Cullen de esta novela, el chico malo guapísimo que la protagonista odia pero a la vez le atrae y que, en el fondo, luego resulta no ser tan malo. El prototipo de personaje que estamos hartos de ver en este tipo de literatura, frío, distante, cortante, una personalidad que en realidad esconde sus miedos y debilidades, con una actitud que pretende parecer malvada pero que, en el fondo, la tiene con el fin de proteger algo que le importa. Un personaje de lo más típico de toda literatura juvenil que incluya un romance. Y, oye, qué bien sigue funcionando.

Da igual cuántas veces se lea a este tipo de personaje, siempre funcionan. Se los ve venir desde el minuto uno, pero, ¿y qué? Da lo mismo que sepamos desde su primera aparición que Xaden va a ser este tipo de personaje. El chico guapo malote que luego no será tan malo y terminará siendo el interés amoroso de la protagonista. El clásico cliché del “enemies to lovers”. No hay misterio alguno, no cuela el tímido intento de triángulo amoroso con Dain. El desarrollo de esta relación se ve venir desde la primera aparición de Xaden, y saberlo no hace que se disfrute menos.

Es interesante a la vez que divertido seguir el desarrollo de Violet y Xaden. Cómo evidentemente se atraen el uno al otro, cómo fingen lo contrario, cómo poco a poco se van acercando más y abriéndose más entre ellos. Cómo Violet hace gala de su sentido del honor y la justicia cuando guarda el secreto de las reuniones de Xaden con los demás marcados por las reliquias de la Rebelión. Cómo él la protege sutilmente mientras ella se va volviendo cada vez más fuerte.

Así, la relación avanza progresivamente hasta que cae por su propio peso, de una forma muy equilibrada, muy bien medida, tanto que se llega al punto de relación romántica casi sin darnos cuenta. Y, como en toda relación de este tipo, tiene que haber también un poco de drama pasado este punto.

En este caso, el drama viene dado por la traición de Xaden al no contarle a Violet en qué consistían sus escapadas, sobre la existencia de los venin y el tráfico de armas que hacían con los jinetes de grifo. Una traición que hiere la confianza que Violet había depositado en él, y en la que el lector entiende a ambas partes.

El hecho de que el gobierno de Navarre esté ocultando información, de que las intenciones de la Rebelión no fueran tan dudosas, de la existencia de los venin y de que los jinetes de grifos del país vecino Poromiel no sean el verdadero enemigo se ve venir desde pronto en la lectura (que ya iba dejando pistas sobre ello), lo que no quita que todas estas revelaciones finales sean tan interesantes como precipitadas.

En las últimas páginas de la novela se da mucha información después de una lectura muy centrada casi únicamente en Violet y Basgiath. De hecho, hay algún punto en el que la narración se hace más lenta entre tanto entrenamiento y el día a día en el colegio de guerra. La información que se da en la parte final puede resultar un poco apresurada, aunque su objetivo sea preparar el terreno para su continuación, ampliando así el universo.

De esta manera, la lectura empieza genial, cae sutilmente hacia la mitad, y luego vuelve a despuntar hacia su parte final. Sin embargo, a nivel general el interés no decae y mantiene un ritmo bastante constante en todo su desarrollo.

Además de la temática de colegio de guerra, las escalofriantes pruebas que tienen lugar en él como el parapeto o el Guantelete, que mantienen esa sensación de permanente peligro, y la relación entre Violet y Xaden, el otro gran punto fuerte de esta novela, como no puede ser de otra manera, son los dragones.

Y es que los dragones son los otros grandes protagonistas de este libro. Empiezan siendo unas figuras temibles y autoritarias, de las que no sabemos nada más allá de que matan humanos cada vez que les apetece, para posteriormente evolucionar a criaturas más bien sabias e inteligentes que sanguinarias.

 En este cambio intervienen las apariciones de Tairn y de Andarna. El feroz dragón negro y la adorable dragoncita dorada son el puente de conexión entre el lector y el complejo mundo de los dragones. Gracias a ellos comprendemos algo mejor su manera de ser y de pensar, que en el caso concreto de estos dos dragones está guiado por un gran sentido del honor y de la justicia.

Lejos de lo despiadados que se nos habían pintado a los dragones al principio de esta lectura, Tairn y Andarna causan una sensación muy contraria en los lectores. Estos dragones son lo que entenderíamos como buena gente. Esto es especialmente latente en Andarna, que como cría que es, y se ve en ella esa inocencia y ternura.

Por su parte, Tairn es un personaje un poco más complejo. Es sabio, inteligente, fuerte y dentro de su seriedad resulta tener un particular sentido del humor que le sienta genial y da un enfoque muy distinto a este personaje.

El hecho de que este dragón con aspecto tan feroz esté de parte de Violet y la cuide y proteja crea una sensación de tranquilidad en el lector que se vuelve a ver sobresaltada con el intento de asesinato de Violet por parte de algunos de sus compañeros.

Así, que Tairn sea la pareja de Sgaeyl, la dragona de Xaden, crea un juego muy interesante entre estos cuatro personajes. Los que antes eran claros enemigos ahora resultan ser prácticamente aliados, y la unión entre ellos se va consolidando cada vez más.

Y cómo no destacar el bombazo final de esta lectura: la falsa muerte de Brennan. Resulta que el hermano de Violet está vivo y en contacto con Xaden, lo que abre las puertas a una segunda parte muy prometedora y con muchas cosas que explicar.

En definitiva, “Alas de Sangre” es el cóctel perfecto de fantasía, intriga y romance, con una trama que engancha, unos personajes bien formados y una ambientación sobresaliente. Un imprescindible para los amantes de la literatura fantástica y juvenil.

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *