El Destello, de James Dashner

La saga “El Corredor del Laberinto” es excelente a muchos niveles, pero tanto “El Corredor del Laberinto”, como “Las Pruebas” como “La Cura Mortal” tienen el mismo punto débil: las escasas explicaciones que ofrecen después de generar una gran necesidad de respuestas. No es que la trama quede abierta, pues al fin y al cabo, y aunque a cuentagotas, se da la suficiente información para que se pueda dar una explicación a cada aspecto, por superficial que sea. Pero sí que es cierto que en numerosas ocasiones nos quedamos con ganas de saber mucho más de lo que la trilogía nos ofrece. “El Destello”, precuela de la primera novela y que sucede trece años antes que los hechos del Laberinto, nos aclara muchísimos de estos aspectos, sacia notablemente la necesidad de información de los lectores más curiosos y expande un poco más este universo.

 SPOILERS

Además de ofrecer un par de capítulos sobre Teresa y Thomas, como los instantes anteriores de la ida de Thomas al Laberinto y su primera conversación cuando ambos eran niños, la novela se centra en las erupciones solares que asolaron el planeta y que son la causa de todo lo demás, así como en el origen y desarrollo del virus del “Destello”.

Así, somos testigos a través de nuevos protagonistas de lo que supuso sufrir en primera persona las erupciones solares, el calor infernal, la radiación y las consecuentes luchas que originó la catástrofe. La lectura alterna estos episodios en forma de sueños con el presente, en el que los supervivientes viven en un asentamiento en el que posteriormente son víctimas del inicio de la propagación del “Destello”.

Y si pensábamos que Thomas, Teresa, Newt, Minho y compañía habían sufrido en la trilogía, éstos tampoco se quedan atrás en cuanto a pasar desgracias. Mark, Trina, Alec y Lana son los personajes más importantes de esta novela, y los principales supervivientes de todas las penurias que les toca pasar.

Realmente, los personajes no son el punto fuerte de Dashner, no porque no resulten interesantes, sino porque no profundiza en ellos demasiado. Ya pasó en la trilogía principal, aunque los personajes acabaron quedando definidos a lo largo de tres libros. En este caso, al ser tan sólo una novela, los personajes tienen menos tiempo para desarrollarse, quedando finalmente un poco planos. A pesar de ello, sus diferentes personalidades quedan diferenciadas, al menos de los personajes principales.

Otro punto débil a mi parecer es que las escenas de acción están demasiado explicadas y se extienden demasiado. La novela se pasa páginas enteras narrando cómo los protas hacen volar un iceberg, o capítulos enteros en los que los personajes no hacen más que pelearse, escapar y volver a pelearse, describiendo cómo dan golpes a sus perseguidores o cómo ponen en marcha éste o aquél aparato. Bajo mi punto de vista, no es necesario tanto detalle en estos puntos, ni tampoco extenderse tanto en ello, pues resta dinamismo, hace que la lectura sea lenta, se haga aburrida y la trama no avance. No ocurre tanto así en los sueños en los que se nos relatan las erupciones solares, las inundaciones y la estancia de los personajes en el edificio Lincoln, subtrama que me resulta mucho más interesante, pero sí en la narración del tiempo en presente, algo más pesada, lo que me resulta un poco extraño, pues es la única novela de la saga en la que estas descripciones me han resultado excesivas y aburridas.

Aparte de esto, la trama en sí no está mal, aunque quizá no enganche tanto como la trilogía. Lo más interesante es ir siendo testigo de cómo se ha esparcido el virus del “Destello” por los asentamientos elegidos, y cómo el virus va mutando conforme se va extendiendo, así como sus sobrecogedores efectos. Pasamos de ver cómo mata directamente a las personas con las que ha mantenido contacto, a ir propagándose para provocar primero un dolor terrible de cabeza que desemboca en una fugaz locura matando a la gente en un par de días, a ir tardando cada vez más en mostrar sus síntomas, aumentando al mismo tiempo la locura de sus víctimas hasta niveles extremos, y sin provocar la muerte de inmediato ni a corto plazo, tal y como conocemos al “Destello” en la segunda novela de la trilogía, “Las Pruebas”.

Al mismo tiempo que la enfermedad va cambiando también vamos siendo testigos de cómo varían sus efectos. Al principio el virus mata tan rápido que a las personas ni les da tiempo a convertirse en raros, pero después de esto, los primeros raros que aparecen son un poco diferentes a los raros que conocemos, que se parecen más a los que aparecen en la zona residencial al final de la novela. Los raros que pertenecían al pueblo de Deedee están chalados, pero esa especie de secta que tienen y los rituales de culto que practican no parecen muy acordes con los raros que conocemos. En cambio, los raros del final que hay por las casas, que imitan animales, se golpean con árboles, ríen, se pelean y hacen todo tipo de barbaridades sí que se asemejan más a los raros, a gente completamente loca a la que el “Destello” ha robado la cordura.

A pesar de que ya descubrimos en el final de “La Cura Mortal” que liberar el virus del “Destello” fue decisión de un Consejo, esta determinación no deja de ser escalofriante. Vivir de primera mano la lluvia de dardos y ver las mutaciones de la enfermedad en las personas a través de los ojos de los protagonistas es sobrecogedor, y pensar que ha sido provocado es descorazonador.

Pero lo más desalentador, al igual que sorprendente, pues es la primera vez en la saga que tenemos esta información, es descubrir que CRUEL (Catástrofe Radical: Unidad de Experimentos Letales) ha sido fomada por la misma gente que formaba la CPES (Coalición Post-Erupciones Solares), es decir, que las mismas personas que tomaron la decisión de liberar el virus del Destello para eliminar a la mitad de la población humana y así no agotar los recursos del planeta son los mismos que luego intentan buscar una cura a esa enfermedad que ellos mismos han propagado. Durante la trilogía apenas se mencionó a la CPES, que sí que cobra más protagonismo en este libro, y si nos fijamos bien, los nombres que aparecen en los correos de la agenda que Mark encuentra casi al final del libro en el iceberg, que pertenecen a los dirigentes de la CPES, son los mismos que luego presentan a Thomas y Teresa de niños ya en CRUEL, por lo que se concluye que la CPES desembocó en CRUEL. Una macabra ironía. Además, todos esos correos y documentos que descubre Mark, o la mayoría, junto con muchos más, aparecen en el libro extra de la saga “El Corredor del Laberinto: Información Clasificada”.

 

Otro aspecto del libro que puede resultar sorprendente, aunque también previsible, es que al final Deedee resulte ser Teresa. Es algo que se puede presuponer, aunque el autor juega con bastante inteligencia al no mencionar en ningún momento su color de ojos, que nos habría hecho relacionarla inmediatamente con Teresa. Por otro lado, se despejan más dudas acerca de este personaje, al menos sobre su origen y cómo terminó como sujeto en CRUEL, e igual ocurre con Thomas, cuyos padres contrajeron el “Destello”, y hasta se nos deja saber de dónde surgió la idea de su nombre .

Por otro lado, en general, la narrativa del libro me ha resultado más bien floja, especialmente algunos diálogos entre personajes. De nuevo, es el primer libro de la saga con el que me pasa esto, y no sé hasta qué punto puede ser cosa del autor o de la traducción.

En definitiva, “El Destello” es una novela que hace las delicias de todo fan de la saga “El Corredor del Laberinto”, que nos aporta bastante más información sobre temas que nos dejaron con mucha curiosidad en la trilogía principal, y que supone una acertada expansión de este terrorífico mundo post-apocalíptico.

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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4 comentarios en “El Destello, de James Dashner”

  1. Este libro me gusto menos que los demás.Pero estuvo bueno ver,otra trama que no sea la de los habitantes.A mi tambien me gusto la historia de los sueños que lo que estaba pasando.Igual,para mi lo compensa todo,al descubrir que Dedee era Teresa,fue magnifico.

    1. Coincido que es el que me ha gustado menos de toda la saga. Aun así, es interesante descubrir cómo se propagó el Destello. 🙂
      ¡Muchas gracias por tu comentario!