El Señor de los Anillos: Las Dos Torres, de J.R.R. Tolkien

“Las Dos Torres” es el segundo libro de la famosa trilogía “El Señor de los Anillos”, de J.R.R. Tolkien, que fue exitosamente adaptada al cine por Peter Jackson. Se trata de la saga de la fantasía épica por excelencia, una de las pioneras en su género, y que ha sido una gran fuente de inspiración para las posteriores obras de esta temática. “Las Dos Torres” es el segundo libro de la trilogía, y supone la continuación de los hechos acontecidos en la primera novela en este original mundo de fantasía.

Siguiendo la estela de su predecesor, “Las Dos Torres” continúa el estilo algo denso e incluso pesado que presenta esta saga. A pesar de ello, en este tomo la historia mejora en ritmo, pues da la sensación de que la trama avanza más rápido que en el volumen anterior, no se detiene tanto en aspectos que no van a tener relevancia y se centra más en lo realmente importante.

Aun así, la primera parte de la novela, en la que tienen lugar la aparición y la historia de los Ents, de los Jinetes de Rohan y también de Gandalf el Blanco, es la que, a nivel personal, se me ha hecho más lenta. Esto que no quiere decir que no sea interesante, pues ocurren muchos hechos determinantes para la trama.

Así, esta sensación no es por la trama en sí, sino por el estilo de narración de la novela. El libro toma un tono muy monótono, y narra prácticamente de la misma manera todos los hechos, sean más o menos importantes o épicos, por lo que el efecto clímax se diluye.

Además, la narración es demasiado ordenada. No alterna las tramas, de modo que no queda más remedio que leer toda la historia de los Ents, las andanzas de Aragorn, Legolas y Gimli o las de Frodo, Sam y Gollum del tirón, y esto puede llegar a cansar al lector.

Personalmente, creo que si el libro fuera alternando las tramas principales generaría más interés y quizá se haría menos pesado. Permitiría al lector ir descansando de algunos personajes y tramas mientras lee otra trama paralela, y esto provocaría que después la retomara con más ganas. Además, mejoraría la sensación de presente y de continuidad en la lectura.

Así pues, quizá el estilo de narración y la estructura de la novela no sean las más adecuadas, pero esto no quita que la historia sea una de las mejores dentro de su género, y más si se tiene en cuenta su época. “Las Dos Torres” es un derroche de originalidad y de fantasía épica en más puro estado.

Las aventuras de Merry y Pippin primero como prisioneros de los orcos y luego con Bárbol, la historia y la participación en la guerra de los Ents, unos personajes de lo más curiosos y originales, las andaduras de Aragorn, Legolas y Gimli, su encuentro con Gandalf, la presentación de Rohan y de sus Jinetes o la Batalla del Abismo de Helm son hechos que hacen avanzar mucho la trama, que aumentan y enriquecen el mundo creado y que provocan la evolución de los personajes.

Si bien en esta lectura es patente el desarrollo de los principales personajes de esta saga, se nota especialmente en el personaje de Gandalf. El mago, al que se daba por muerto en la novela anterior, reaparece como Gandalf el Blanco, más poderoso que nunca tras su lucha con el Balrog. Sin embargo, se nota también cómo esa traumática experiencia ha afectado al personaje, que presenta una personalidad ligeramente diferente.

También Merry y Pippin notan un especial desarrollo en esta novela. Siguen manteniendo esa personalidad alegre y desenfadada que los caracterizaba en el primer libro, pero tras su secuestro y su encuentro con los Ents evolucionan hacia una actitud más madura y concienciada con la situación, en especial por parte de Pippin tras su experiencia con el palantir.

Sin embargo, los personajes en los que se hace patente realmente su evolución es en Frodo y Sam. La segunda mitad de esta novela se centra en la trama de estos dos hobbits y en su difícil viaje hacia Mordor. Y, si bien en esta parte la trama avanza bastante menos que en la primera y da más vueltas sin terminar de llegar a ningún lado, se llega a hacer muy amena por un motivo: Gollum.

Gollum es un personaje absolutamente sublime. No sólo es un personaje único, al que ningún otro se parece, sino que además está increíblemente construido. Gollum es un personaje muy complicado de escribir y de ser entendido por los lectores, pero Tolkien hace un trabajo extraordinario al describirlo y al crearlo, tanto que se hace muy real y creíble, y al que se logra comprender a la perfección.

Gollum es, sin ningún tipo de duda, el mejor personaje de “El Señor de los Anillos”. Muy marcado por su historia y por su relación con el anillo de poder, Gollum es un personaje mezquino, pero también adorable a su manera. Su dualidad entre un ser vil, tramposo y ruin y un ser que llega a ser incluso entrañable está perfectamente equilibrada a través de las dos personalidades que presenta. Mientras que Gollum es su parte más miserable, perversa y a la vez superviviente, Sméagol representa la poca humanidad que queda en él, mostrando ayuda e incluso fidelidad hacia Frodo.

Cabe destacar la importancia del trato que Frodo dispensa a Gollum, educado y respetuoso, que saca a relucir la parte más Sméagol del personaje, que a su vez entierra a la parte más Gollum. Sólo gracias a esto los hobbits consiguen llegar tan lejos con Sméagol como guía, siendo pues éste un personaje absolutamente clave para la trama.

Así pues, mientras que la bondad de Frodo resulta ser fundamental en el avance de su viaje, igualmente lo es la desconfianza de Sam hacia Gollum, y su vigilancia constante hacia la inestable criatura. De esta manera, se acaba estableciendo una relación de cierto respeto pero también de suspicacia entre los tres, que se va desarrollando a través de toda la lectura de esta segunda parte de la novela.

Así como la bondad de Frodo es clave para que la parte Sméagol se imponga, el encuentro con Faramir y la escena que ocurre con Gollum en el lago, en la que el personaje cree que ha sido traicionado por Frodo, es determinante para la reaparición de la parte Gollum. A partir de ese momento, cada vez que Gollum actúa como Sméagol lo hace de forma fingida, y siempre dominada por Gollum.

Es posible que la segunda parte de esta novela no sea, a nivel de hechos, tan interesante como la primera. Es cierto que a nivel de ritmo decae, pues realmente los hobbits dan muchas vueltas que no les terminan de llevar a ningún sitio. Sin embargo, la relación entre los personajes de Frodo, Sam y Gollum y la evolución de cada uno de ellos sostiene por sí misma toda esta parte de una manera envidiable, pudiéndose hacer más interesante y amena para el lector.

De igual manera, mención especial merecen los nuevos personajes que aparecen en esta novela y no lo hacían, o lo hacían muy poco, en la anterior. Saruman y su doble traición tanto a Gandalf como a Sauron, Faramir y su sensatez y nobleza, y Gollum con su fascinante dualidad son algunas de las incorporaciones más relevantes y que más aportan en esta lectura.

Es de destacar que en esta novela de “Las Dos Torres” nada pasa por que sí. Todo lo que ocurre tiene una razón de ser para el avance de la historia o de los personajes. Por ejemplo, el encuentro de Merry y Pippin con los Ents es el desencadenante de que éstos participen en la guerra, o que sea Pippin el que recoja el palantir evita una consecuencia peor que si hubiera sido el propio Gandalf el que lo hubiera explorado, tal y como dice el propio mago.

Tampoco el hecho de que Frodo y Sam se encuentren con Faramir es casualidad, pues en esa parte ocurre la supuesta traición de Frodo hacia Gollum que será determinante para el personaje. Todo está muy bien hilado y conectado entre sí, y las relaciones entre tramas y personajes resultan perfectamente ensambladas.

Además, esta novela continúa explorando este vasto universo creado por Tolkien, lleno de personajes, seres, objetos, momentos y escenarios mágicos y épicos, de lo más originales y singulares. Mención especial merece Mordor, un lugar que se hace temer en la lectura, tanto por la lejanía y maldad que transmite como por su propia descripción. En realidad, en esta novela no se llega a describir Mordor tan en profundidad, más allá de su oscuridad, su cielo rojizo y las murallas y montañas que lo rodean. Igual ocurre con la torre del Ojo y con Sauron, que sigue siendo un villano intangible pero muy presente en el mundo y en los personajes, y del que se conoce aún muy poco.

En definitiva, “El Señor de los Anillos: las dos Torres” es una digna continuación de la primera parte de la saga, que aprovecha muy bien el potencial que presenta este fantástico universo creado por J.R.R. Tolkien y da la oportunidad de conocer mucho mejor tanto el mundo como a sus personajes. Una historia de una calidad e influencia incuestionable que se desarrolla de manera estupenda hacia la tercera y última parte.

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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2 comentarios en “El Señor de los Anillos: Las Dos Torres, de J.R.R. Tolkien”

  1. Hola!
    Me ha gustado mucho tu reseña, es prácticamente la sensación que tuve al leerlo excepto quizá por la edición que leí.
    En mi caso, he leído una edición de los años 80 en la que el libro va en un solo tomo (en lugar de tres), y si bien no recuerdo la parte de las Dos torres concretamente, sí recuerdo que más adelante las tramas se van alternando aunque siguen haciendose largas.
    Estoy de acuerdo en que Gollum es un personaje sublime, de hecho, ya sea en libro o en novela, me da pavor. La dualidad de su personalidad me genera una compasión casi tan intensa como la desconfianza.
    Estoy deseando leer la reseña de El Retorno del Rey.

    1. ¡Hola Sara!
      Me alegra muchísimo que te haya gustado.
      La verdad es que esta trilogía, si bien me encanta, se me está haciendo un poco larga de leer, y creo que con la edición de un solo tomo que leíste tú, ¡se me haría aún más larga!
      Has explicado perfectamente esa dualidad que presenta Gollum, que hace sentir compasión y desconfianza a la vez.
      Me temo que la reseña de El Retorno del Rey se demorará un poco más de lo habitual, la verdad es que me está costando un poquito terminar esta trilogía.
      ¡Muchísimas gracias por tu comentario!
      Un abrazo.