La Corona, de Kiera Cass

Ahora sí que sí, la saga de “La Selección” llega a su fin con “La Corona”. Si bien mantengo que estos dos últimos libros de la saga no llegan al nivel de la trilogía inicial, se disfrutan también mucho, la historia de Eadlyn entretiene y el final no decepciona.

SPOILERS

Tras “La Heredera” nos preguntábamos principalmente dos cosas: si América superaría su infarto y cómo terminaría La Selección. Tal y como suponía, América se recupera, como no podía ser de otra manera. Si hubiera llegado a perder la vida no creo que los lectores se lo hubiéramos perdonado a Cass. Por otra parte, la resolución de La Selección se hace esperar hasta prácticamente las últimas páginas, haciéndonos dudar durante todo el libro.

Entretanto, acompañamos a Eadlyn en su día a día en su gobierno del país como reina regente, lo que aparca un poco la trama romántica del libro. El tema político, las reuniones con los asesores y conserjes o la asamblea celebrada con gente del pueblo adquieren gran protagonismo durante la historia, y nos demuestran la importancia que el cargo tiene para Eadlyn, que le preocupa tanto o más que escoger un esposo. Tal y como Ahren le dijo en su carta, la princesa no es muy querida entre el pueblo, lo que ella quiere remediar. Toda esta trama resta algo de protagonismo a la temática amorosa del libro. Diría que la historia de Eadlyn es mucho menos romántica que la de América, que el equilibrio entre el romance, vida personal de la protagonista y temática política encontraban un mejor equilibrio en la trilogía principal, a pesar de que en ésta siguen siendo interesantes. Sin embargo, mientras que en los tres primeros libros todas las tramas avanzaban por igual y se desarrollaban de forma paralela, incluso cruzándose unas con otras, en este caso cada una sigue un camino individual en el que unas y otras se impiden el desarrollo. Es decir, por un lado tenemos a Eadlyn gobernando el país y cumpliendo con sus obligaciones, por otra parte tenemos a Eadlyn y su familia, consolando a sus hermanos por el estado de su madre y la marcha de Ahren, y por último, su relación con cada uno de los pretendientes. Pero los pretendientes no se mezclan con su trabajo, ni su familia con los pretendientes. No hay conexión entre todas las subtramas. Mientras se ocupa de gobernar, la relación con los pretendientes queda completamente aparcada, diría incluso que esto impide que la subtrama romántica se desarrolle lo suficiente, y me da la impresión de que no hay suficiente espacio en el libro para todo, lo que da lugar a que la resolución de La Selección me resulte algo forzada.

Porque vamos a ver, durante todo el libro no se puede descartar realmente a ninguno de los pretendientes, y tampoco nadie destaca. El único que puede que lo haga un poco más es Kile, pero la cosa está muy igualada, como  lo estuvo durante La Heredera. Hasta la última parte del libro no se descarta a Fox, Hale y Ean. En cuanto a los sentimientos de Eadlyn, siente algo especial por Kile, mucho cariño por Henri y también algo por Erik, pero ¿cuándo realmente ese sentimiento por Erik empieza a despuntar sobre los demás? Prácticamente al final. Aunque lleva ahí desde el principio, sólo se le da verdadera importancia al final, lo que en mi opinión hace que a esta historia de amor le falte desarrollo, que se resuelva de una manera demasiado precipitada. Realmente es lógico, pues Erik no era una opción, no era un participante de La Selección, así que tiene sentido que se den cuenta de su amor al final, pero este giro, esta estrategia que ha usado la autora con el fin de enfatizar el momento sorpresa nos priva de un desarrollo de la relación mucho más profundo.

Mientras que la relación entre América y Maxon se nos cocinó a fuego lento durante tres libros enteritos, en este caso el amor surge de una manera precipitada en la última parte del libro, y… bueno, no es lo mismo. ¿Recordáis la de vueltas que le dio América a si realmente quería el cargo de princesa? Se pasó todo el tercer libro pensándoselo, a pesar de que ya sabía que quería a Maxon. Sabemos que a Erik no le gusta nada ser el centro de atención, que prefiere pasar desapercibido. El cargo de rey consorte no es el más ideal para ello, pero ni siquiera se lo cuestiona. Eadlyn estaba dispuesta a escoger a Kile, por el que también siente algo, pero finalmente se decanta por Henri para no encadenar a Kile a palacio, para dejarle viajar, que es lo que él quiere, a pesar de que estaba dispuesto a casarse con ella. Pero, ¿qué pasa con Erik? Ni siquiera se cuestiona en el libro que él pueda no querer el título que conlleva el casamiento con ella. No hay tiempo para ello.

Realmente, esta elección tampoco resulta tan sorprendente, pues como dije en el análisis de La Heredera, ya se veía venir que Erik podría acabar con Eadlyn a pesar de no ser un participante de La Selección. La verdad es que me encanta esta elección, me parece adorable, y es precioso que Henri (es un cielo de personaje) se diera cuenta de ello y decidiera renunciar a la corona y Eadlyn, pero me entristece un poco que todo se resuelva de una manera tan abrupta y que la relación entre ambos no esté un poco más trabajada.

En realidad, la culpa de este final tan acelerado la tiene Marid. Si no fuera por este personaje podríamos haber tenido perfectamente un sexto libro de la saga La Selección. Él es el que fuerza la resolución y la elección de Eadlyn, y eso que al principio parecía majo y todo. Me gusta el giro de este personaje, pues temía en un principio que pudiera sumarse a la lista de pretendientes de Eadlyn, lo que no pegaba nada en la historia.

Finalmente, el desenlace, aunque precipitado, me parece adecuado para esta historia, y a pesar de la falta de desarrollo que he mencionado, la elección final también me lo parece.

Con respecto a otros aspectos, cabe destacar también el giro del personaje de Josie, que a pesar de no aportar demasiado me parece mucho más creíble que el que tuvo Celeste en el tercer libro. Finalmente se resuelve el misterio de cómo apareció su hermano en La Selección. Otro aspecto entrañable es la relación de Hale y Ean. Tampoco puedo olvidar la decisión de Eadlyn de coronarse para que sus padres puedan descansar, así como su decisión de instaurar una monarquía parlamentaria.

Y, por supuesto, no puedo olvidar el dato más impactante del libro. Sabíamos que el rey Clarkson era un tirano, que se aprovechaba de su poder y maltrataba a su hijo, pero siempre creímos que amaba y respetaba a su esposa, la reina Amberly. Menuda sorpresa enterarnos ahora, al final de toda la saga, que tenía una amante y que la primera paliza que dio a su hijo fue porque se enteró de ello. La verdad es que no me lo esperaba, y menos aún enterarme de eso en este momento de la historia. De hecho, creo que es el momento menos adecuado para revelar este detalle, en una historia completamente diferente a este personaje, y que realmente está fuera de lugar en ésta. Sin embargo, sirve para explicarnos la presencia del único personaje del que no sabíamos de dónde había salido, Lady Brice. Todos los demás personajes tenían relación con la trilogía anterior o eran completamente nuevos, como los miembros de “La Selección”, y Lady Brice era la única que estaba en palacio desde antes de que Eadlyn naciera que no conocíamos de antes.

Un libro muy entretenido, una buena continuación de esta saga, un final que, a pesar de ser ligeramente más flojo que el de la anterior trilogía, nos hará echar de menos estos personajes, esta ambientación y estas historias.

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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21 comentarios en “La Corona, de Kiera Cass”

  1. Tecnología Alejandra

    La verdad me gusta mucho la trilogía pero ya el último libro la corona no me llamo mucho la atención no me parece que se case con Erick era mejor que se casara con kile ya que era más importante en el libro ya que era hijo de marlee pero bueno

    1. El problema de "La Corona" es que su desarrollo se acelera demasiado y el final resulta un poco precipitado. No habría estado mal que Eadlyn hubiera acabado con Kyle, independientemente de que éste sea o no el hijo de Marlee, pues había química entre ellos, y el hecho de que acabe con Eikko, aunque tampoco está mal, es un poco precipitado.
      ¡Gracias por tu comentario!
      Saludos.

  2. Acabo de terminar de leer el libro y estoy muy indignada, me sorprendió el desenlace del libro, creo que había mil formas de terminarlo, realmente esperaba que se quedará con Kyle debido a si desarrollo y que el realmente hubiera ayudado a ser una mejor Reyna con sus proyectos. Quedarse con Eikko fue precipitado siento que no se conocían bien y no lo conocía tan a fondo como los demás participantes… Sinceramente me dio rabia.

    1. ¡Hola Luna!
      Realmente el libro mantiene la intriga hasta el último momento, y creo que precisamente por eso la elección de Eadlyn resulta tan precipitada para los lectores, porque la lectura no la ha trabajado lo suficiente con el fin de sorprender. Esto hace que la relación pierda bastante, pues como tú dices no parecen conocerse tan bien si la comparamos con los demás participantes, así que entiendo tu indignación.
      ¡Muchas gracias por tu comentario y por compartir tu opinión!
      ¡Saludos!

  3. Oli ☺
    La verdad me leí hasta el libro "La Heredera", me gusto mucho la trilogía y decidí seguir leyendo las historias esperando ver más de América y Maxon. Al inicio me gustó la trama de Eadlyn y como seguía me encantaba la relación de ella con Kyle…obviamente no me he leído "La Corona" y dudo que lo haga, porque la verdad, a pesar de que Eikko es muy bueno, es tranquilo y equilibra en cierta medida a Eadlyn, considero que Kyle tenía lo necesario para ser pareja de ella, ella necesitaba que alguien le mostrara la realidad de las cosas pero que la confortara en sus momentos de dolor y pienso que eso fue lo que hizo Kyle.

    Me encantó tu reseña, muy buena y me despejo muchas dudas. ♥♥♥

    1. ¡Hola!
      Coincido contigo en que Kyle tenía muy buena química con Eadlyn y habrían formado una pareja estupenda, y aunque no me disgusta que acabe con Eikko, comprendo lo que dices.

      Me alegro muchísimo de que la reseña te haya gustado y te haya sido de ayuda 🙂

      ¡Muchas gracias por compartir tus opiniones en el blog!

      ¡Un abrazo! 🙂

  4. Totalmente de acuerdo contigo… Cuando ella eligió a Eikko me sentí decepcionada porque siento que no había conexión, todo fue muy repentino :/

    1. Analista de Libros

      Les falta tiempo, además Eadlyn toma la decisión de manera casi precipitada, cambiando de opinión varias veces en poco tiempo. Y la conexión entre ellos es floja si la comparamos con la de América y Maxon…
      Muchas gracias por comentar 🙂
      ¡Un abrazo!

  5. ¡Hola!
    No he leído mucho de la reseña porque tengo pendiente leer este libro, cuando lo lea vuelvo por aquí. Gracias por la reseña.
    Yo también participo en la iniciativa Seamos Seguidores,ya te sigo.
    Te espero en mi blog.
    Un beso desde Aprovecha La Vida Cada Día 😉

  6. ¡Holaaa! Tengo el librito apuntado *-* y espero que esté mucho mejor de lo que me han contado, aunque, no he leído toda la reseña por eso de los spoilers 😉 Así que, espero que te haya gustado 😉
    ¡Besines! :3

    1. Cuando lo termines vuelves y lees la reseña completa 🙂 Te aconsejo que no lo leas con muchas expectativas, porque puede que así te defraude. En cambio, si no esperas mucho de él te gustará bastante más. ¡Un beso!

  7. Lecturas Drew Fields

    Muy de acuerdo contigo. La bilogía es más floja que la trilogía principal. Pero aún así, sentía la necesidad de leerlos, y no me terminaron de defraudar 😀

    1. Es cierto, es mejor la trilogía, pero estas continuaciones no han defraudado del todo, al contrario que muchas continuaciones de otras sagas 🙂