Mi Vida Lectora Parte III: Literatura de Fantasía Épica

Cuando la gente me pregunta que por qué no he visto la serie de “Juego de Tronos”, respondo que porque me quiero leer los libros de “Canción de Hielo y Fuego” primero.  Y cuando me preguntan que por qué no los he leído aún, respondo que cuando oí hablar de ellos estaba tan absolutamente saturada de literatura fantástica que necesitaba centrarme en otro tipo de lectura. Hoy os voy a hablar de todos esos libros y sagas de mi vida lectora que me originaron en ese momento esa saturación de fantasía épica que provocó que a día de hoy aún no haya leído los libros de “Juego de Tronos”.

Me encantan los libros de fantasía épica, y a día de hoy ya se me ha pasado esa saturación que me provocó esta literatura en su momento. Sin embargo, durante mi adolescencia y etapa juvenil leí tantos libros de este género que cuando me enteré de la existencia de los libros de “Canción de Hielo y Fuego”, antes de que la serie se pusiera de moda, ya no me apetecía leerlos. Mi mente estaba por aquel entonces en el fenómeno “Los Juegos del Hambre” y en la distopía juvenil, y no me apetecía volver a una saga de época, batallas, espadas y dragones. Y más adelante fue cuando la serie se puso tan de moda que la gente no hablaba de otra cosa, por lo que suponía un grave y probable peligro de spoilers si comenzaba a leerlos en ese momento, a pesar de las diferencias entre la serie y los libros. Por estos motivos, a día de hoy aún no he leído esta tan aclamada saga ni visto tan exitosa serie. Sin embargo, tengo intención de leerlos en algún momento, pues no hace falta estar muy informado para saber que se trata de una saga muy buena de la que todo el mundo habla maravillas, y de la que tengo intención de disfrutar.  Pero, ¿cuáles fueron esos libros y sagas que me saturaron de fantasía épica?

La primera saga de fantasía épica que conocí fue la serie “Añoranzas y pesares”, de Tad Williams. Recuerdo ver a mis padres leyendo esta saga cuando yo era pequeña y aún no sabía leer, y preguntarles “¿qué estáis leyendo?”. Ellos me respondieron que ese libro se llamaba “El Trono de Huesos del Dragón”. A partir de entonces, todos los días les preguntaba si ya había salido el dragón en la lectura, porque yo daba por hecho que, si el título era “El Trono de Huesos del Dragón”, tenía que salir un dragón en el libro en algún momento (a la parte del título “el trono de huesos” pues como que no le hice mucho caso). Mis padres estaban tan enganchados que se estaban leyendo los libros a la vez, y recuerdo verlos leer el mismo libro a la vez y en el mismo momento, cada uno sujetando una página diferente, mientras yo pensaba “algún día cuando sea mayor leeré estos libros”.

Y, por supuesto, los leí, y fue la primera vez que leí una saga de fantasía épica.

 
 

«Añoranzas y pesares» es una saga de fantasía épica que consta de cuatro novelas que abarcan una historia densa y muy completa con un sinfín de personajes y tramas que avanzan de forma lenta pero contundente. Los volúmenes se titulan “El Trono de Huesos del Dragón”, “La Roca del Adiós”, “A través del Nido de Ghants” y “La Torre del Ángel Verde”. Se ambienta en Osten Ard, un mundo en el que habitan diferentes y originales razas (humanos, sitha, nornas, niskis, dwarrwos, qanuc, wran, ghants, kilpas y gigantes) que se alejan de los clásicos elfos o enanos.

Se trata de una lectura de esas en las hay tal cantidad de lugares y de personajes que se necesita un índice de personajes y un mapa para no perderse. Son unos libros en los que se van mezclando varias subtramas de diferentes personajes, y mientras que en algunas partes engancha mucho, hay otros momentos que son un pestiño y en los que se hace pesada. Sin embargo, el hecho de que estas lecturas se hagan en ocasiones algo lentas hace que se multiplique el efecto épico del final y resulte doblemente gratificante el llegar hasta ahí. Cuando se llega a su final hace que lo anterior merezca la pena al echar la vista atrás y ser consciente de la evolución de los personajes y de la historia.

El protagonista de esta historia es Simón Cabezahueca, un joven pinche de cocina que trabaja en el castillo del rey y que se ve obligado a huir hacia lo desconocido cuando estalla una crisis por las diferencias entre el rey y su hermano Josua, y que es la desencadenante de la historia.

 

Cuando me enteré por primera vez de la existencia de los libros de George R.R. Martin y de “Juego de Tronos”, su historia me hizo recordar los libros de “Añoranzas y Pesares”. La dinámica de ambas historias me pareció similar, y no me apetecía sumergirme de nuevo en ese momento en otra saga tan densa. Hace poco me enteré de que George R. R. Martin ha reconocido que la lectura de Memory, Sorrow and Thorn (Añoranzas y Pesares) le inspiró decisivamente para escribir los libros de “Canción de Hielo y Fuego”, por lo que mi intuición no iba tan desencaminada.

 
 

Además, antes de oír hablar de “Juego de Tronos” ya hubo otra saga de fantasía juvenil que me hizo recordar “Añoranzas y pesares”, y esa saga fue “El Legado”, de Christopher Paolini. Vi tantas similitudes entre el libro de “Eragon” y “El Trono de Huesos del Dragón” que esto me hizo pensar que el autor tenía que haberse visto irremediablemente influenciado por esta saga. El joven y cabezahueca chico protagonista, Eragon y Simón, el mentor y su destino, Brom y Morgenes, la princesa guerrera que lucha contra el villano, Arya y Miriamele (alias Marya), el enano que se convierte en el compañero del protagonista, Orik y Binabik. Si es que hasta en los nombres hay similitudes, aunque son historias muy distintas y su esquema se va diferenciando cada vez más con el avance de la lectura.

A pesar de ser una saga muy desconocida y actualmente estar descatalogada, creo que “Añoranzas y Pesares” ha supuesto una gran e importante influencia en la literatura fantástica moderna. De hecho, esta saga se considera el puente entre los libros de J. R. R. Tolkien y los de George R. R. Martin.

Si bien J. R. R. Tolkien no es el inventor del género literario fantástico épico y otros autores le preceden, como William Morris, Robert E. Howard y E. R. Eddison, a nivel popular es considerado el padre de la fantasía épica moderna debido al tremendo éxito de sus libros “El Señor de los Anillos”, y que están en mi lista de pendientes desde mi lectura de “El Hobbit”.

A medio camino entre las lecturas de “Añoranzas y Pesares” y “El Legado” leí otros libros de fantasía cuyas tramas complejas, con subtramas de varios personajes, extensas y en algunas ocasiones algo enrevesadas, estoy segura que nada tienen que envidiar a “Canción de Hielo y Fuego”.

Uno de esos libros es “El Último Dragón”, de Byron Preiss y J. Michael Reaves, una novela que recomiendo, que considero una joya y que recuerdo con mucho cariño. Desafortunadamente, también se encuentra descatalogada.

En esta novela tenemos un mundo dividido en dos reinos, Fandora y Simbala, separados por un mar que los divide y llamado estrecho de Balomar. Este estrecho que separa ambos reinos los distancia por completo. Los habitantes de estos reinos nunca han estado en el otro, ni tienen contacto alguno con sus vecinos, aunque sí saben de su existencia. Fandora es un reino de gente sencilla, y pacífica, en su mayoría campesinos y pescadores, con un paisaje formado por llanuras, colinas y costas. En cambio, Simbala es un reino de gente algo más altiva y ambiciosa, y su paisaje es un extenso bosque de árboles gigantes en los que construyen sus casas, formando preciosas ciudades flotantes en las copas y ramas de los árboles. Los fandoranos creen que los simbaleses son unos hechizeros y desconfían de ellos, y por su parte los simbaleses suponen a los fandoranos unos brutos e incultos. A mí los fandoranos siempre me han recordado a los enanos, y los simbaleses a los elfos, tanto por la forma de ser, por el paisaje de sus respectivos reinos y por las descripciones físicas de los personajes.

 
 

Un día, en Fandora muere un niño sin que nadie sepa la causa. Las muertes de los niños se suceden cada vez más frecuencia, y el Gran Consejo de Ancianos fandorano atribuye las muertes a los vecinos simbaleses. Por su parte, misteriosamente muere una niña en Simbala, a la que siguen muertes de más niños de forma inexplicable. Mientras que en Fandora se preparan para atacar Simbala en busca de venganza al atribuirles la culpa de las muertes, en Simbala su monarca Viento de Halcón busca una explicación a estos hechos la vez que se enfrenta a las maquinaciones y tejemanejes que ocurren en su palacio.

Por su parte, Ansel es un pequeño inventor fandorano que intenta buscar respuesta a las muertes de los niños por su propia cuenta a la vez que intenta evitar una guerra debida a este malentendido entre ambos reinos, que cada vez está más cerca.

Es una lectura con un enredo de subtramas brillante, en la que el lector es testigo de cómo por un lado se van movilizando los fandoranos para atacar Simbala, por otro, los simbaleses ignoran el ataque de sus vecinos y están absortos en los entresijos y traiciones de palacio, y el pobre Ansel, al que nadie quiere escuchar y al que la búsqueda de la respuesta a este misterio le lleva a realizar un increíble descubrimiento que va más allá de estos dos reinos.

Otro de los libros que leí, esta vez más conocido, fue “Olvidado Rey Gudú”, de Ana María Matute. Esta es otra novela de la que se necesita un esquema de todo lo que va pasando en la lectura para no perderse, pues abarca muchas generaciones con sus correspondientes guerras y descendencias. Menos mal que la lectura incluye un croquis al inicio en el que se puede consultar quién es el hijo de quién y quién el padre de quién, porque vaya lío. Aun así, es una lectura que disfruté bastante. Al igual que los libros anteriores, su trama también avanza de manera algo lenta y pasan miles de cosas, y la lectura resulta algo densa, lo que hace que se disfrute poco a poco. De hecho, el personaje de Gudú no aparece hasta que la lectura está muy avanzada.

 

“Olvidado Rey Gudú” se desarrolla en el Reino de Olar, cuyo rey Sikrosio pertenece a una dinastía que hace avanzar el reino a base de guerras, ambición, egoísmo y brutalidad. A medida que avanza la lectura, somos testigos de los reinados de las siguientes generaciones, como el rey Volodosio, hijo de Sikrosio, y sus descendientes. La lectura nos deja personajes (como la reina Ardid) y tramas muy interesantes (como la de Tontina y Predilecto).

Cuando “Juego de Tronos” se puso de moda, me hizo recordar también la lectura de “Olvidado Rey Gudú”, pues en ella también imperan el salvajismo, la violencia, las batallas, las guerras, las cabezas cortadas, la sangre, la barbarie, las pasiones y las traiciones.

Otra de mis lecturas de fantasía épica de mi etapa intermedia entre “Añoranzas y pesares” y “El Legado” fue “El Retorno de los Dragones”, de “Crónicas de la Dragonlance I”. “Dragonlance” es una de las sagas de fantasía épica por excelencia en la literatura, escrita principalmente por Margaret Weis y Tracy Hickman, y consta con un sinfín de novelas, sagas y libros sueltos. Por mi parte, sólo leí “El Retorno de los Dragones”, el primer volumen de la trilogía original, pero bastó para que me enamorara de sus personajes: Tanis el semielfo, Tasslehoff el kender, Flint el enano, Goldmoon la bárbara, Riverwind el bárbaro, Sturm el caballero y Caramon el humano y su hermano, el mago Raistlin.

 

En “Dragonlance” podemos encontrar el mundo de Krynn, en el que se narra las aventuras de un grupo de amigos en su búsqueda de signos de los auténticos dioses, desaparecidos tras el Cataclismo. En “Las Crónicas de la Dragonlance” se narra cómo se reúnen los Héroes de la Lanza y cómo derrotan al ejército draconiano de Takhisis, finalizando la Guerra de la Lanza.

“El Retorno de los Dragones” es la primera novela de la primera trilogía de Dragonlance, y está basada en el juego de rol Dungeons & Dragons (Dragones y mazmorras), y cuenta con adaptaciones al cómic y una película de animación.

Por último, tengo que destacar la última novela de fantasía épica que he leído, “El Nombre del Viento” de Patrick Rothfuss y su segunda parte “El Temor de un Hombre Sabio”, pertenecientes a la serie “Crónica del Asesino de Reyes”, una serie de la que muchos llevamos años esperando la tercera parte, “Las Puertas de Piedra”.

 

“El Nombre del Viento” nos cuenta la historia de su protagonista Kvothe, redactada por él mismo a un cronista y en la que vemos la historia de su vida y sus aventuras, de manera que los lectores podamos comprender cómo Kvothe se convirtió en leyenda.

Personalmente, me parece que “Crónica del Asesino de Reyes”, si bien es una saga de indiscutible fantasía épica, transmite un mundo y una fantasía más innovadora y original que las otras novelas de las que os he hablado en esta entrada, y logra dar su propio toque a la lectura, enganchando así a millones de lectores en todo el mundo que esperamos ansiosos la fecha de publicación de su tercera parte.

De esta manera, echando la vista atrás, después de estar años leyendo todas estas lecturas no me extraña que no quisiera leer los libros de “Juego de Tronos” en ese momento de mi vida lectora en el que la serie estaba de moda.

Éste ha sido el recorrido de mi vida lectora por la literatura de fantasía épica (que no fantasía sin más). ¿Conocíais estos libros? ¿Qué libros de fantasía época os han marcado a vosotros?

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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8 comentarios en “Mi Vida Lectora Parte III: Literatura de Fantasía Épica”

  1. Es normal que tras tanta "dragonada" clásica se forme un nudo en el estómago a la hora de leer este género. Afortunadamente, parece ser que se está renovando de buena manera con autores como Brandon Sanderson, Brent Weeks, entre otros, y diría que Patrick Rothfuss si publicara algo… pero parece que no es el caso. Estos autores esculpen personajes para recordar, tramas originales y sistemas de magias innovadoras.

    Buen post, es interesante ver el recorrido de una lectora por este mundo de fantasía épica y el por qué ha decido esperar para leer la gran obra de G.R.R.M. Sin duda hay que hacer hueco en el cuerpo para recibir como es debido a esta obra, plagada de historia, nombres, familias, lugares y narrativa tan memorable como es Canción de Fuego y Hielo.

    1. Analista de Libros

      Sí, parece ser que el género se está renovando, lo que es una alegría. ¡Me alegra que te haya gustado el post! Sin duda, algún día me pondré con "Canción de Hielo y Fuego", como tú dices, tengo que hacerle un hueco en el cuerpo para recibirla como es debido.
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      Un abrazo.

  2. ¡Hola! Me has vuelto a recordar que tengo de gran pendiente precisamente Añoranzas y Pesares. Yo por mi parte me siento culpable por ahora por no seguir leyendo Brent Weeks y su Portador de la Luz (voy en el cuarto de los cinco libros) y me hice fan con su Angel de la Noche. He leido a Brandon Sanderson, aunque Nacido de la Bruma no pase del primero, pero si lei Elantris y muchos otros cortos que es bueno para inventarse sistemas de magia originales como el Aliento de los Dioses. Eragon tambie lo lei hasta el final, aunque ahora salio otro libro. Rothfus me queda el segundo libro por leer. Lei toda la historia de Terramar de la Ursula K LeGuin. La saga de los Reinos Olvidados de Salvatore me hizo fan de Dritz, aunque son sepetecientos libros con sagas paralelas, asi que faltan un monton. Tengo a medias la Torre Oscura de S.King. LAs Cronicas de Ambar de Zelazny me falta la sigte de Merlin.Michael Moorcock con su Elrick esta en mis pendientes. Tambien el Geralt con su Witcher que esta de moda por la serie. Jaja, no me recuerdo de más.
    Soy totalmente fan de Tolkien del famoso Sr de los Anillos, Hobbit, Cuentos y demases, y estoy intentando leerlo todo de él.

    Abercrombie lo tengo en pensarlo porque sé que es mortal y denso. No sé si me atreva alguna vez con la Rueda del Tiempo que son un monton. Malaz de Erikson esta en mis pendientes. Eddings creo que no fue mi estilo.

    1. Analista de Libros

      ¡Hola! Me has hecho descubrir un montón de lecturas que no conocía. ¡Me alegra encontrar a alguien que conozca "Añoranzas y Pesares"! No sabía tampoco que había un nuevo libro ambientado en el mundo de "Eragon", ese me lo apunto.
      ¡Muchísimas gracias por tu comentario y por compartir todas estas lecturas!
      Un abrazo.

  3. Me ha gustado muchísimo ver tu recorrido por la literatura fantástica. Lamentablemente he leído pocos de los títulos y sagas que comentas. Casi todos esos siguen en mi lista de pendientes. Una de las sagas que más me gustaron cuando empezaba a meterme en el mundo de la lectura de fantasía fueron los libros de Deltora, que editó círculo de lectores. Son de un estilo más infantil con respecto a los que aquí comentas, pero son perfectos para que los jóvenes lectores se enganchen a este género.

    1. Analista de Libros

      ¡Me alegra mucho que te haya gustado!
      Veo que alguien tampoco se ha puesto al día con "El Señor de los Anillos" aún. 😛
      No conocía los libros de Deltora.
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      Un abrazo.