Película Dune Parte 2, de Frank Herbert

“Dune Parte 2” es la segunda película de “Dune”, basada en la segunda mitad del primer libro de mismo título de la saga “Las Crónicas de Dune”, escrita por Frank Herbert. Al igual que su predecesora, se trata de una gran adaptación que, a pesar de ser algo menos fiel al libro que la primera película, está tan bien hecha a nivel de cine que se hace de lo más disfrutable de ver.

La crítica está poniendo a esta segunda película de “Dune” por las nubes, y técnicamente no es para menos. Se habla de una de las mejores segundas partes de la historia del cine, de obra maestra. Y, si bien a nivel de película está hecha de una forma exquisita, en lo referido a planos, a fotografía, banda sonora, vestuario, interpretaciones, ambientación y todos esos aspectos técnicos que tan importantes son en este arte y que hacen que esta película sea una auténtica pasada a nivel audiovisual, sinceramente y en mi opinión, como adaptación creo que no es todo lo perfecta que podría haber sido.

Esto no significa para nada que sea una mala adaptación. Es una adaptación más que digna que sabe transmitir esa autenticidad de la novela. Cuando digo que podría haber sido más perfecta me refiero a un nivel de notable en vez de sobresaliente, a nivel de detalle en la historia.

Como debe ser, “Dune Parte 2” funciona perfectamente como película individual. Se entiende sin haber leído el libro, y los cambios que hace con respecto a él se explican y no dejan cabos sueltos. La adaptación escoge potenciar más unas partes de la historia original que otras, lo que da un toque ligeramente diferente a la historia de la peli con respecto a la de la novela. Ambas versiones son perfectamente válidas y buenas, y, sin embargo, ninguna de las dos llega a ser perfecta.

El libro de “Dune” nos presenta un relato de muy buena calidad, pero, viéndolo desde un punto de vista crítico, con cosas mejorables para llegar a la excelencia. Quizá podría haberse extendido menos hacia su mitad y dedicar más tiempo a escenas más importantes y épicas como las batallas que tienen lugar hacia su final. Quizá podría haber sacado más partido a algunos personajes interesantes, como el duque Leto, el conde Fenring, o Chani, cuyo papel en la lectura no deja de ser bastante secundario. Quizá podría haber mostrado un poco mejor las evoluciones de algunos personajes.

Y, si bien la película mejora algunos de estos aspectos mencionados, hay otros que, siendo muy buenos en la lectura, no los mantiene, y es lo que hace que esta adaptación, en mi opinión, no termine de ser todo lo redonda que podría ser teniendo en cuenta el potencial que la historia original ofrece. De esta manera, mientras que como película individual funciona muy bien, como adaptación se le podría haber sacado más jugo.

Por ejemplo, uno de los temas en el que las películas no profundizan tanto, pero que marca mucho al lector al leer la novela, es la importancia del agua y su escasez. Realmente, y aunque la peli nos muestra los destiltrajes y las formas de recuperación del agua, no se le llega a dar ese impacto a este recurso que sí que tiene el libro. El espectador no llega a sufrir en ningún momento por este tema tanto como lo sufre el lector, y aunque parezca una cosa menor o que no tiene tanta importancia, es algo muy impactante y significativo de esta novela.

Así, es una pena que la película no consiga el mismo nivel en este aspecto. Incluso da la sensación opuesta cuando se muestra el estanque de agua de los Fremen, agua que además en la película se muestra como sagrada y no usan. Es cierto que estos estanques aparecen en la novela, pero da la impresión de que se llevan de manera diferente en ambos formatos, siendo en la lectura la escasez de agua mucho más notable.

Otra diferencia es que la película consolida su base potenciando mucho más el tema de la religión y la fe que en el libro, y que afecta directamente a muchos personajes. La película establece una diferenciación entre los Fremen del norte y del sur que en el libro no existe, haciendo que los Fremen del sur (como Stilgar) sean más creyentes y los del norte (como Chani), más escépticos.

De esta manera, mientras que en el libro los personajes son más grises, la adaptación potencia más bien sólo un lado de ellos, algunas veces incluso simplificándolos levemente. Es algo bastante común en las adaptaciones, y aunque no esté mal hacerlo inevitablemente se pierden matices.

En el caso de Stilgar, la película nos muestra a un personaje muy creyente en las leyendas de su pueblo, con una fe ciega en Paul, pero parece que esa fe está motivada más bien por su condición de Lisan Al-Gaib que por el propio Paul. Esta motivación de Stilgar está llevada al extremo en la adaptación, y aunque ayuda a que comprendamos la motivación del personaje, opaca un poco las otras virtudes del Stilgar del libro, un buen líder que siempre mira por el bien de su pueblo.

Algo parecido ocurre con la dama Jessica. Mientras que en el libro es un personaje que mayormente sufre y teme por Paul, en la adaptación han potenciado su lado más Bene Gesserit, ese lado más implacable y manipulador. La faceta de este personaje también se lleva al extremo, y a pesar de que esto ayude a asignarle un papel en la película, hace que el personaje también pierda muchos matices con respecto a la novela.

A pesar de ello, es posible que el personaje que más variación presente con respecto al libro sea el de Chani. En la adaptación se le da mucho más protagonismo, lo que le sienta genial al personaje, pero a la vez se cambia su forma de ser. Mientras que Chani en el libro es un personaje más secundario, y prácticamente se limita a ser un apoyo fundamental de Paul, Chani en la adaptación es más independiente, más escéptica. Pertenece al grupo de Fremen que no creen el Lisan Al-Gaib, que tras las manipulaciones de Jessica cada vez se ve más reducido, hasta que se queda prácticamente sola, resignada mientras ve cómo sus compañeros se dejan llevar. También se omite que es hija de Kynes y sobrina de Stilgar.

Además, mientras que en el libro Chani y Paul tienen un hijo al que finalmente acaban asesinando sus enemigos, la adaptación decide omitir por completo este aspecto. El libro no llegó a dar un protagonismo grande a este hijo, pero sí a cómo afecta esto al desarrollo de esta relación.

Así, la relación de Chani y Paul en la peli es un poco diferente a la de la novela, especialmente en el final. Por un lado, en la novela Chani acepta el plan de Paul de casarse con la princesa imperial para llegar al trono. Paul le advierte que de la princesa sólo tomará el título, pero que ella no obtendrá nada más de él, aunque Chani no queda del todo convencida. Sin embargo, en la peli se ha dado un giro más dramático al asunto, sintiendo el personaje de Chani la decisión de Paul como una traición.

Si bien la película omite el tema del hijo Leto II de Chani y Paul, el de Alia, la hermana del protagonista, sí que aparece, pero de una manera muy distinta. Alia no llega a nacer aún en la duración de la película, aunque se dan muestras de su inteligencia y las consecuencias que ha tenido para ella que su madre convirtiera el Agua de la Vida siendo ella un feto en su interior. Alia y Jessica mantienen conversaciones en la película, incluso vemos alguna imagen de ella en un futuro, pero su personaje dista mucho de la Alia del libro, esa niña de dos años nada común que se comporta como un adulto lleno de sabiduría y a la que el resto de personajes temen.

Siendo quizá entendible este cambio, es como si la película perdiera realmente el personaje de Alia, lleno de carisma en el libro. Es ella la que, en la novela, acaba matando al barón Harkonnen, aunque el que sea Paul el que acabe con su vida tiene todo el sentido en la película, y cierra un círculo en el personaje.

Mención especial merece el diferente destino del personaje de Hawat en ambos formatos. Mientras que el de Gurney Halleck es muy similar (aunque se omite el momento en el que ataca a Jessica pensando que ella era la traidora de los Atreides), Hawat pierde todo su desarrollo y su única aparición es en la arena de batalla de los Harkonnen, siendo finalmente asesinado por Feyd-Rautha. Ya puestos a eliminar su papel de doble espía que hay en el libro, al menos podría haber sido él el luchador de la arena que más batalla ofreciera, y haberle dado un final más glorioso.

Por otro lado, esta segunda parte se guardó una de las grandes sorpresas de la historia, que en el libro se desvela mucho antes. El hecho de que Jessica sea hija directa del barón Harkonnen y, por tanto, Paul sea su nieto, es una bomba que la adaptación ha sabido destacar mucho mejor que el libro.

Muy destacable es también cómo esta película muestra a los Harkonnen. El cambio de color a blanco y negro en las escenas en las que son los protagonistas, el mostrar y dejar caer las barbaridades que cometen demostrando que, como dice Gurney, no son humanos, son bestias, o el presentarlos a todos con unos rasgos genéticos similares, pálidos y sin pelo, son grandes aciertos que cumplen perfectamente su función de mostrar su forma de ser y actuar.

Dentro de los Harkonnen, sin duda los que se llevan todo el protagonismo en esta película son el barón y Feyd-Rautha. Son la representación más completa de lo que es ser un Harkonnen, y mantienen y representan muy bien a esta gran Casa.

Sin embargo, algo en lo que la adaptación no alcanza de nuevo el nivel de la novela es en el trasiego de intrigas políticas que hay en este mundo. Se atisba, pero no se profundiza tanto en esto como se podría. No aparecen ni la incursión de Hawat con los Harkonnen, ni los intentos de asesinato de Feyd-Rautha hacia su tío, ni el conde Fenring, el único personaje al que Paul no ha visto en sus visiones, ni se hace mención a la CHOAM ni a la Cofradía. Por suerte, la adaptación sí mantiene otros como las apariciones Sardaukar y la intervención de las Bene Gesserit a través de una de ellas, una tal lady Margot, que seduce a Feyd-Rautha y que vendría a tomar el papel de la esposa del conde Fenring en el libro.

Otra de las grandes diferencias, ya mencionada, es la gran importancia de la religión y la fe de los Fremen que sirve como sustento de la trama principal de la película. Y, si bien los Fremen sí que presentan una religión en el libro y también tienen sus leyendas e historias, son mucho más cautelosos a la hora de creerlas.

Así, aunque Paul cumpla todas las características de ser el Lisan Al-Gaib, la mayoría de los Fremen recelan de creerlo a la primera de cambio, y aunque admiten las señales, en la novela suelen comentar que no se ha confirmado, y no creen en Muad’Dib hasta un punto más avanzado de la historia. De esta manera, los Fremen de la película están más determinados por el creer o no creer que por la practicidad y la supervivencia, como ocurre en la novela.

De esta manera, creo que esta adaptación da un enfoque diferente a la novela original. Ambas versiones son buenas y válidas, pero la adaptación se centra tanto en la suya que a veces no engrandece todo lo que ya existe en el libro. Transforma su base en vez de potenciar y ensalzar la de la novela. La peli cambia la historia, pero no la mejora.

No se puede finalizar un análisis de “Dune Parte 2” sin destacar nuevamente su gran buen hacer en los aspectos más cinematográficos. Y es que esta película supera a su predecesora y se convierte en una delicia audiovisual que hace que, sea lo que sea lo que nos estén contando, se disfrute muchísimo.

Así, caben resaltar escenas maravillosas como las imágenes de la yihad, esa guerra santa que tanto teme el protagonista, o la escena de Paul aprendiendo a montar un hacedor por primera vez, o la presentación de Feyd-Rautha. En general, cada plano es una gozada. Aun así, a nivel personal creo que esta adaptación, al igual que la primera, abusa un poquito de la repetición de algunas imágenes, pues da la sensación de que uno ve la escena del martilleador o de algún personaje de espaldas mirando al desierto con la capa ondeando al aire unas mil veces a lo largo de las más de dos horas y media de duración.

Tampoco podemos olvidar la estupenda banda sonora que tan bien ambienta esta historia, ni las actuaciones de los actores, pues prácticamente todos consiguen trasladar y mostrar su personaje resaltando su esencia de la obra original.

En definitiva, “Dune Parte 2” es una película excepcional, una demostración de saber hacer y de buen cine. Y, aunque como adaptación cumple con creces, podría haber sido todavía mejor.

VALORACIÓN DE LA ADAPTACIÓN: 8/10

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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