Top 10: Clichés literarios

Los clichés siempre están ahí, en cualquier historia. Ya sea una película, serie o libro, hay ciertas situaciones, personajes y acciones que siguen un mismo patrón, y se repiten por aquí y por allá en diferentes historias, con una gran similitud. En este Top 10 vamos a repasar algunos de los clichés literarios más recurrentes.

10
La resistencia
 

Da igual el tipo de lectura en el que andemos, en muchas ocasiones nos encontramos con un grupo de rebeldes que se denomina a sí mismo “La Resistencia”, y que suele luchar contra la supremacía de un gobierno o similar que mantiene una política injusta y abusiva, de una manera bastante organizada. Por lo general, se ocultan en una base secreta en la que consiguen munición y armas y organizan sus movimientos al detalle. Su objetivo es poner fin a la desesperante situación que los ha llevado hasta ahí, y los rebeldes se suelen jugar su propia vida para conseguirlo, de una manera admirable y heroica.

9
La aventura
inesperada
 

A menudo cuando empezamos un libro, nuestro protagonista está tan tranquilo con su vida y con sus cosas. Pero, de repente, algo sucede, y el pobre prota se ve envuelto en una situación que acaba desembocando en un viaje, una huida o una aventura que por lo general no se esperaba, y la mayoría de las veces no tiene más remedio que seguir adelante con ello. Los motivos son innumerables: desde un asesinato de alguien conocido que les hace huir, bien porque les consideran culpables o bien porque están en peligro, pasando porque algún día aparezca alguien en sus vidas que los arrastra hacia esa aventura, llegando a que tengan que encontrar algo o a alguien por algún motivo. O simplemente, se les cruzan un día los cables. Y menos mal, porque si no, no habría historia que contar. Por suerte para nosotros, los lectores, un día el prota tiene un misterio que resolver, o lo escogen para algo, o lo encierran en algún sitio, o recibe una carta de un colegio de magia, o le llegan un montón de enanos a su casa para saquearle la despensa y llevárselo de aventuras.

8
La resurrección

Regla número uno del misterio: si alguien muere pero nunca se encuentra su cadáver, es que no está muerto. Aparecerá en algún momento, dejando a los protas y a los lectores con la boca abierta. En algunas ocasiones, ese desaparecido al que se le creía muerto tendrá una aparición heroica en la que ayudará a los protas cuando se encuentren en una situación crítica. En otras, será el que está detrás de todo el misterio desde las sombras desde principio. Y a veces, resultará ser el villano misterioso que hemos estado persiguiendo durante toda la lectura.

7
El triángulo
amoroso
 

Se pusieron muy de moda hace unos años, y no sólo en la literatura romántica. Por lo general, una confusa chica protagonista se debate entre dos chicos con personalidades que se repiten en la mayoría de estos triángulos: uno de los chicos es dulce, cariñoso y amable, y el otro suele ser más frío, distante y serio, aunque no por ello dejando de ser atento y afectuoso. La chica conoce a uno, luego conoce al otro, se enamora de los dos y tiene sus idas y venidas con cada uno de ellos manteniéndonos en vilo durante toda la lectura hasta que por fin se decide por uno. Bueno, eso en la mayoría de los casos.

6
El objeto poderoso
 

En cualquier buen universo que se precie, especialmente en los fantásticos, hay algún objeto poderoso por ahí, y el que lo encuentra se convierte en el rey del mambo. Pueden ser innumerables cosas, como un anillo, una espada, una varita mágica, etc. Muchas veces dicho objeto no es más que una leyenda hasta que descubrimos que es real, y entonces los protas se ponen a buscarlo como locos. Por lo general, este objeto confiere un gran poder al que lo posee, llegando a ser incluso peligroso, por lo que es mejor que los malos no lleguen a dar con él. Por desgracia, lo suelen encontrar antes que los buenos, haciendo que la situación se complique bastante.

5
El anciano sabio
 

Larga barba blanca, cara arrugada, mirada llena de experiencia y conocimientos. De vez en cuando nos encontramos con un entrañable anciano lleno de sabiduría y sentido común que se encarga de reconducir a los protagonistas en sus aventuras. No es extraño que este anciano sabio resulte ser un mago, brujo, druida o similar. Dumbledore, Gandalf o Merlín son algunos de los magos más conocidos que cumplen con el cliché del anciano sabio.

4
La épica batalla final
 

Por supuesto, es el gran desenlace de una historia, especialmente si es la última parte de una saga. Es una batalla o guerra final entre buenos y malos, en la que se decide el resultado de todo el trascurso de la historia, y en la que desgraciadamente suele haber varias bajas de personajes queridos que nos toca llorar y lamentar. Una batalla que no es nada sin un poco de epicidad, ya sea porque reúne personajes olvidados o secundarios luchando fieramente por su causa y luciéndose de lo lindo o porque recurre a la nostalgia por algún escenario, acción o personaje de la historia. Según en el tipo de literatura en el que nos encontremos, las armas de estas batallas varían desde espadas y arcos hasta magia, pistolas y ametralladoras.

3
El villano

Y quién le daría trabajo que hacer al protagonista si no tenemos un buen malo malísimo que le cree problemas. La mayoría de las historias suelen tener un antagonista al que el protagonista intenta contrarrestar. Un villano que lleve a cabo sus planes malvados, que intente matar a nuestros protagonistas, que quiera destruir el mundo. Hay veces que estos villanos tienen un gran trasfondo y profundidad, y se convierten en personajes excelentes, llegando incluso a ser mejores personajes que el propio prota. Pero en otras ocasiones, este villano no suele tener más motivación que el propio hecho de ser malo porque sí. Es malo, y ya está, pero por el simple hecho de serlo, cayendo en el aburrido cliché del típico malo malísimo.

2
El elegido
 

El elegido. ¿El elegido para qué? En la mayoría de los casos, para derrotar al villano. ¿De verdad es necesario que en tantísimos libros el protagonista tenga la etiqueta de ser “el elegido”? ¿Qué pasa, que si no hay alguien o algo que identifique al prota como “el elegido” ya no puede luchar o qué? Y lo peor es que en la mayoría de las veces ese título no es necesario, porque el prota iba a luchar igualmente sí o sí, la historia ya daba pie a ello, la trama ya se había conducido hasta ese punto. Es un cliché mayormente innecesario, y que no me gusta, a pesar de que muchos de mis libros favoritos lo incluyan.

1
La profecía

Aparecen por todas partes. Siempre hay una profecía por ahí que adelanta que el prota será el héroe de la historia y vencerá al malo y los salvará a todos. Como si los lectores no lo supiéramos. Creo que es uno de los clichés de los que más se abusa, especialmente en la literatura fantástica o de aventuras, y que está sobrevalorado. Es decir, ¿qué aporta una profecía? Si la historia es buena, las tramas y subtramas estarán correctamente ligadas para llevar al protagonista donde haga falta. Por lo general, no es necesario que nos conduzca a ello una estúpida profecía. En muchas ocasiones se convierten en un recurso fácil para hacer que el protagonista se dirija a algún sitio o realice alguna acción necesaria para el desarrollo de la historia, cuando habría maneras más interesantes y originales de conseguirlo. Cuando la profecía es la que marca el ritmo de la historia, mal asunto. Es algo aburridísimo, que ya está más que visto y repetido. Y si la historia de todas maneras ya conduce a eso, ¿para qué añadirla si sobra por completo? Al igual que “el elegido”, es un cliché que no me gusta nada, pero que aparece en muchos de mis libros favoritos. Además, la profecía suele ser la que escoge al “elegido”, y que suele ser el protagonista. Más típico imposible.

Estos son los diez clichés literarios de este Top 10. Me han quedado tantos clichés en el tintero que haré una segunda parte de esta entrada. ¿Qué os han parecido?

Segunda parte de esta entrada: Más clichés literarios

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

12 comentarios en “Top 10: Clichés literarios”

  1. Ahora me siento un poco mal por usar el cliché del anciano sabio, aunque quiero hacer que él acabe siendo el antagonista! Me ha gustado mucho esta entrada.

    1. ¡Hola Agatha! No te sientas mal por usar un cliché, el hecho de que sea un cliché no quiere decir que reste calidad o validez, es más, bien usado muchas veces suma a la historia. La cuestión es que aporte algo y no se use a lo loco o por que sí.
      ¡Me parece que si el anciano sabio termina siendo el antagonista sería un giro muy bueno y sorprendente! Es algo inusual y original.
      ¡Muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho que te haya gustado esta entrada!
      Saludos 🙂

      1. para una historia que estoy escribiendo, me estoy planteando hacer una variación de villanos, cada uno con sus razones y ambiciones. No están compinchados todos ni nada por el estilo, Es más, ni se conocen

        1. ¡Hola Paula!

          Me parece una idea muy buena y original. Creo que tener varios villanos independientes unos de otros daría mucho juego a la historia, más todavía si cada uno tiene sus propias razones y ambiciones. Puede quedar muy bien.

          ¡Un abrazo!

  2. Álvaro Polo Renedo (familialectorade4.blogspot.com)

    Buen análisis, clásicos que por mucho que los veamos no se que historia quedaría si prescindimos de todos ellos. Saludos

    1. Es cierto, estos clichés aparecen en la mayoría de las historias.
      Sin duda, a pesar de ser clichés, son necesarios.
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      ¡Saludos!

  3. Es cierto que las grandes historias se basan en arquetipos universales. Funcionaban con las tragedias griegas y con Star Wars, por ejemplo. Por eso las historias que más nos conmueven tienen elementos en común.
    Un abrazo.

    1. Sí, esos arquetipos funcionan en prácticamente cualquier historia y bien llevados aportan mucho.
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      Un abrazo 🙂

  4. Muy buena la entrada. La verdad es que coincido contigo en varios. Todos los clichés que comentas solo alimentan el patrón conocido como "El camino del Heroe" que es en el que se basa todas o casi todas las historias que conocemos. El hobbit, Harry Potter, Star Wars, todas se pueden identificar ahí y por tanto todas siempre tendrán (y si no que aburrido sería) uno de estos clichés. Espero con ganas la segunda parte.

    1. Sí, de una manera u otra se pueden relacionar todos estos clichés con "el camino del héroe", unos más que otros. El propio "camino el héroe" sería un cliché en sí, pues se repite constantemente en muchas historias. Sin embargo, no creo que alejarse de estos clichés sea aburrido, creo que más bien sumaría originalidad.
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      Un saludo.

  5. ¡Holaaa!

    Buah, pues es verdad que creo que he leído todos los clichés que mencionas ajajaj hay algunos que disfruto mucho, soy fan del anciano sabio y de la aventura inesperada. Otros… pues depende de como se lleven, como el tema de la rebelión, que puede estar bien o hacerse repetitivo, y también el de la profecía.

    ¡muchos besos!

    1. Pues sí, dependiendo del cliché y de cómo se lleve, puede estar mejor o peor y hacerse o no repetitivo. Coincido contigo en la aventura inesperada, yo también soy fan.
      ¡Muchas gracias por tu comentario! 🙂
      ¡Un abrazo!