Yo no la maté, de Fernando Trujillo Sanz

“Yo no la maté” es un libro de corta extensión, de apenas unas páginas, escrito por Fernando Trujillo Sanz. Está narrado exclusivamente en diálogos, sin incluir ningún otro tipo de narración o descripción. “Yo no la maté” nos presenta la conversación entre dos personajes, un abogado y el supuesto asesino al que defiende, quien no parece tener especial interés en su defensa, a pesar de considerarse inocente. Mediante del diálogo, la lectura nos conduce a través de una situación que se hace cada vez más interesante.

Con tan sólo tres personajes y compuesto exclusivamente por diálogos, carente de descripciones, aclaraciones y narrativa, “Yo no la maté” es un relato un tanto inusual. Hay una inteligencia especial en esta narración, que atrae y mantiene la atención del lector desde un principio. Casi podría parecer incluso una obra de teatro debido a su formato. A pesar de ello, la narración y las descripciones no se echan en falta, pues con unas cuantas pinceladas en los diálogos los lectores somos capaces de imaginarnos todo aquello que el libro omite. 

 

SPOILERS 

 

En primer lugar, tenemos a un abogado que se presenta para defender en un juicio a un supuesto asesino, quien actúa de una manera sobrada, con una mezcla de indiferencia y cierta superioridad. A medida que avanza la lectura, los lectores nos cuestionamos el porqué de la actitud del acusado, por qué parece saberlo todo y parece importarle tan poco su inminente y poco agraciado futuro, al igual que se pregunta el abogado que lleva el caso.

Poco a poco, con un ritmo dinámico, la lectura nos va revelando cada vez más detalles acerca de esta situación, hasta que el criminal confiesa que, en realidad, es la víctima atrapada en el cuerpo de su asesino, demostrándolo con un extraño espejo que desaparece misteriosamente. Dicha declaración es la clave de este libro, incluyéndole un toque de fantasía y ficción que le sienta bastante bien, pues lo hace impredecible. 

Así pues, se concluye que, lo que supongamos que es el alma de la víctima, pasa al cuerpo del asesino. Sin embargo, la identidad de la persona que está hablando con el abogado tampoco es la de la mujer que ha sido asesinada, pues, según sus palabras, ha realizado
muchos de esos “saltos”. Es decir, que la persona que está hablando con el abogado desde el cuerpo del asesino ha cambiado incontables veces de cuerpo, ocupando siempre el de la persona que le ha matado, ya sea de una manera directa o indirecta. Y, por lo tanto, ocupará el cuerpo del abogado, quien le ha condenado al descubrir la pistola involucrada en el crimen, y así se lo hace saber.

Sin embargo, el abogado, consciente de su aciago destino, habla con el dueño de un bar que frecuenta y le pide que, el día en que empiece a comportarse de manera extraña, abandone la abogacía y no reconozca la pistola que le ha entregado, que le mate con ella, a cambio de
una considerable suma de dinero.

De esta manera, el abogado es asesinado por el dueño del bar, sin ser éste consciente de la verdad, pues el abogado le especificó que no le dejara hablar cuando llegara el momento. Que el sesino sepa que la víctima ocupará su cuerpo es un requisito indispensable para que esto ocurra, por lo que en esta ocasión la víctima no puede ocupar el cuerpo del asesino, ganando así la partida el abogado.

A pesar de estar compuesto únicamente por diálogos, “Yo no la maté” no llega a ser un libro confuso, pues su corta extensión y su dinamismo hacen que el lector no llegue a perderse, haciendo la lectura entendible e interesante, con un planteamiento inteligente y original.

—Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.

—Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.

—No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.

—Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

—De acuerdo, Todd. Pero acuérdate de decirle que no incluya spoilers de otros libros en los comentarios de esta entrada.

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6 comentarios en “Yo no la maté, de Fernando Trujillo Sanz”

    1. Hola Alexia,

      No sé si tu pregunta está referida al objetivo del autor al escribirlo. Fernando Trujillo escribió este libro como un experimento personal de escribir un relato empleando únicamente diálogos, sin descripciones ni narraciones.

      Un saludo.

  1. Gisela Patlán Ortíz

    Holii la verdad es que leí ese libro mucho tiempo antes de empezar con otros como sam de mis sueños y toda la saga de la biblia de los caidos, el caso es que siento que la persona que hace los saltos podría ser Plata pue siempre cambia de cuerpo, se que no tiene mucho sentido en si pero podría esperarse que fuera el no?

    1. Analista de Libros

      ¡Hola Gisela!

      Sí que este personaje de Yo no la maté recuerda a Plata, pero la verdad es que personalmente no termino de ver a Plata en él. Por otro lado, el mecanismo de "saltos" de ambos personajes es diferente, en en caso de Yo no la maté es necesario un conocimiento previo por parte del asesino, mientras que Plata salta de un cuerpo a otro sin motivo ni requisito ninguno, aparentemente. Tampoco me cuadra el final de este libro con el desarrollo de Plata en los demás. Con todo ello, es una teoría interesante.

      ¡Muchas gracias por tu comentario!

      Un saludo 🙂

  2. David Pérez Sánchez

    Aunque estoy leyendo tedd y tood no he podido resistirme parar y leer este "mini libro" me ha gustado mucho, ¿este libro entraría dentro del mundo construido por trujillo? podría este abogado ser el que sale en black rock??

    1. ¡Hola David! 🙂

      La verdad es que no estoy del todo segura de si este libro está incluido en el universo en sí. Supongo que se puede incluir dentro de él, pero no tiene una relación clara con el resto de los libros, o al menos yo no la he detectado. Creo recordar que este libro fue una especie de experimento del autor, que pretendía comprobar si escribiendo únicamente con diálogos se podía entender una historia, así que yo diría que no está directamente relacionado.

      Bien pensado lo del abogado, aunque me temo que no es el mismo que sale en Black Rock. Pero te veo atento buscando ya esos guiños y referencias de estos libros 😉

      ¡Un abrazo!